Un modelo 3D es una representación digital matemática de un objeto tridimensional. A diferencia de una imagen plana, un modelo 3D contiene datos sobre la profundidad, el volumen y la geometría del objeto, lo que permite visualizarlo desde cualquier ángulo y, lo más importante, procesarlo para su fabricación aditiva.
Estos modelos se componen de una malla poligonal formada por tres elementos básicos: vértices (puntos en el espacio), aristas (líneas que unen los puntos) y caras (superficies planas que cierran el volumen). Para que un modelo sea apto para la impresión 3D, debe ser "manifold" o estanco, lo que significa que no debe tener agujeros en su geometría digital.
Existen diferentes formas de obtener o crear un modelo 3D:
- Diseño CAD (Diseño Asistido por Computadora): Software técnico como Fusion 360 o SolidWorks, ideal para piezas de ingeniería con medidas precisas.
- Esculpido digital: Programas como ZBrush o Blender, enfocados en formas orgánicas, personajes y detalles artísticos.
- Escaneo 3D: Captura directa de la geometría de un objeto real para convertirlo en un archivo digital.
- Formatos de archivo: Los más comunes para impresión son el STL (geometría básica), OBJ (incluye texturas) y STEP (formato profesional para edición técnica).